Alta velocidad: España, una potencia a la cabeza mundial

España seguirá potenciando la alta velocidad en los próximos años con nuevas inversiones para mantener el liderazgo tanto en extensión como en innovación.

a Alta Velocidad Española (AVE) se ha consolidado como una de las redes más relevantes del mundo. El país ocupa el primer lugar en Europa y el segundo en el mundo por número de kilómetros construidos y por la calidad de su infraestructura. Una posición que es fruto de más de 25 años de intenso trabajo y apuesta constante por la innovación. En este camino, la industria (que ha contribuido a su implantación) ha desarrollado un consolidado conocimiento técnico y avances pioneros en material rodante, ingeniería, señalización o telecomunicaciones que ahora se aporta a proyectos de especial envergadura en otros países.

Actualmente, Adif Alta Velocidad tienen operativos 3.152 kilómetros. De ellos, 2.514 kilómetros son de alta velocidad, vía doble electrificada a 25 KV., de ancho estándar (1.435 mm.); 567 kilómetros corresponden a red convencional de ancho ibérico puro (1.668 mm.) y 71 kilómetros a red mixta (combinación de ancho estándar y ancho ibérico). En esta moderna red se cuenta con soluciones tecnológicas de seguridad y control de última generación implantadas en vía y en sus centros de control. Además, dispone de la flota de trenes más moderna y mejor equipada de Europa, que alcanzan velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.

Desde que se realizase el primer viaje comercial el 21 de abril del año 1992 entre las ciudades de Madrid y Sevilla, la alta velocidad española ha crecido a gran ritmo hasta convertirse hoy día en una seña de identidad internacional.

Grandes retos superados

Para la implantación de esta moderna red se han tenido que superar grandes retos debido especialmente a la complejidad de la orografía del país. Fruto de estos desafíos, se han diseñado y construido túneles y viaductos de grandes dimensiones que ya figuran entre los más destacados del mundo. Entre ellos, el túnel de Guadarrama, de 28,4 kilómetros, uno de los más largos del mundo y el de Pajares, de 24,9 km de longitud, en la lista de los más extensos de Europa. Otra de las características que hacen de España un referente mundial en tecnología de alta velocidad son sus avances en señalización. En la actualidad, es el país con mayor grado de implantación del sistema europeo ERTMS Nivel 2 (European Traffic Management System), que es el más moderno del mercado. Hay equipados en torno a 2.000 kilómetros de red; de los que más de 1.000 kilómetros están dotados de Nivel 2, que también se está implantando en las nuevas líneas ahora en construcción.

Cabe destacar también que en España discurre uno de los trayectos interoperables más largos de Europa, entre Barcelona y Málaga. En este país se han introducido también adelantos vanguardistas como el Sistema DaVinci, la herramienta más avanzada para el control del tráfico ferroviario que ya funciona en otras redes del mundo como por ejemplo Colombia, Gran Bretaña, Lituania, Marruecos o Arabia Saudí. Su gran cualidad es que es capaz de integrar en una única aplicación todos los sistemas que componen los elementos de un centro de regulación y control. Además, es adaptable a las redes convencionales.

Nuevos desarrollos

A todo ello se une los desarrollos españoles en el ámbito de la electrificación, con la creación de la catenaria de Adif íntegramente española, denominada C-350 y alimentada a 2×25 KV CA.

Asimismo, en superestructura de vía se han puesto en marcha nuevos sistemas para el cambio de ancho; soluciones que facilitan la interoperabilidad ferroviaria y que ya han despertado el interés en países como Rusia, donde tienen una medida diferente a la estándar. Por todo ello, la alta velocidad española figura en los primeros puestos del ranking mundial en extensión, tecnología y know-how. Esta experiencia se exporta ahora en la implantación de redes de estas características en países como Turquía, Arabia Saudí, Gran Bretaña y Estados Unidos.

Inversiones

Según los planes previstos por Adif, en los próximos años se continuará con el despliegue de la red de alta velocidad planificada por el Ministerio de Fomento. El objetivo es “consolidar unos trazados ferroviarios conectados con la red europea de alta velocidad que garanticen las máximas prestaciones, la máxima fiabilidad y seguridad operativa así como los mejores tiempos de viaje entre todas las regiones”. En estos momentos hay varios tramos en distintas fases de ejecución. Desde Adif destacan que “el esfuerzo inversor de la entidad es continuo y está dirigido a poner a disposición de la ciudadanía las nuevas infraestructuras en el menor tiempo posible, garantizando siempre que las nuevas líneas satisfagan los estándares de seguridad más elevados”.

Entre los trabajos más destacados figuran aquellos que se encuentran en una etapa de obras o que comenzarán en breve. Entre ellos, el corredor Murcia-Almería, el corredor navarro, la Y vasca o el ramal de la línea a Galicia entre Pedralba y Taboadela (Ourense) y la de Extremadura. Adif Alta Velocidad ha aprobado recientemente diversas licitaciones y adjudicaciones para la línea de alta velocidad Madrid-Extremadura, por un valor conjunto de más de 70 millones de euros. La mayor parte de las mismas se refieren a contratos de suministros de los principales elementos de la superestructura ferroviaria, con especial incidencia en el trayecto Plasencia-Cáceres y en los tramos Ramal Sur de Cáceres y Navalmoral de la Mata-Casatejada.

En segundo lugar se encuentran los corredores con obras de superestructura, entre los que se encuentra la Variante de Pajares, La Encina-Valencia, Valencia-Castellón (fase 2ª), y el tramo Monforte-Murcia a excepción de las obras del soterramiento de Murcia. Además, hay líneas en las que las obras ya se encuentran muy avanzadas como Venta de Baños-Burgos, y el tramo Zamora-Pedralba de la Pradería. Y en fase de pruebas están Antequera-Granada, Chamartín-Atocha-Torrejón de Velasco y Vandellós-Tarragona.