Compra pública para la innovación

La sociedad y el mercado demandan infraestructuras y servicios de mayor calidad. En momentos de incertidumbre y restricciones presupuestarias, las mejoras sustanciales en la calidad pasan necesariamente por la innovación. Una de las dificultades que ésta presenta es la configuración actual de los procedimientos de contratación pública. Como consecuencia de su elevado grado de burocratización, el régimen de las compras públicas no estimula el diseño y la implementación de soluciones innovadoras. La falta de incentivos, la aversión al riesgo y una reducida de capacidad de liderazgo han llevado a las autoridades públicas a ser muy cautas a la hora de invertir en innovación. Y, sin embargo, las debilidades que ésta última presenta desde el lado de la oferta hacen necesario impulsarla desde la demanda. En otras palabras, es preciso reconducir los ingentes fondos utilizados en los mercados de compras públicas hacia el fomento de la innovación.

La asociación para la innovación
Este es, precisamente, uno de los objetivos perseguidos por la Directiva sobre contratación pública (2014) y la nueva Ley de contratos del sector público (2017). Entre los distintos instrumentos que contempla para facilitar su incorporación a la compra pública destaca un nuevo procedimiento de contratación: la asociación para la innovación. La finalidad del procedimiento es permitir la realización de actividades de investigación y desarrollo respecto de obras, servicios y suministros innovadores, así como la compra posterior de los productos resultantes, siempre que se alcancen los niveles de rendimiento y los costes máximos acordados previamente entre los órganos de contratación y sus socios. El procedimiento permite integrar la investigación y desarrollo de la solución innovadora, que es una compra precomercial en principio excluida de las normas sobre contratación pública, y la ulterior de adquisición del resultado. La ventaja comparativa de este procedimiento radica en que lo primero se desarrolla en un entorno competitivo que incrementa la eficiencia y limita considerablemente el riesgo de favorecer indebidamente a un operador económico concreto.

Desarrollo el procedimiento
El procedimiento de la asociación para la innovación comprende tres fases sucesivas. La primera es la adjudicación de la asociación, esto es, la selección de los socios que participarán en el procedimiento. Esta fase comienza mediante la publicación de un anuncio de contratación al que sigue un plazo en el que los operadores económicos presentarán sus solicitudes de participación. El órgano de contratación podrá haber limitado el número de candidatos invitados a presentar proyectos de investigación, siempre que invite al menos a tres empresas. La selección de los socios tiene lugar mediante un procedimiento en el que prima la negociación sobre la base de proyectos de investigación.
La segunda es la de innovación propiamente dicha, que se estructura en fases sucesivas siguiendo la secuencia lógica de las etapas del proceso de investigación e innovación (prototipos, análisis de viabilidad, etc.). En los contratos que se suscriban con los socios participantes se fijarán objetivos intermedios vinculantes. La documentación contractual también establecerá la retribución por los servicios de investigación realizados. Aunque en esta fase es posible que sólo participe un único operador, es recomendable que lo hagan varios socios para estimular la competencia en la fase final.
El procedimiento concluye con la adquisición de la obra, servicio o producto innovador. Concluida las sucesivas fases de investigación y desarrollo, la autoridad pública examinará los resultados a la vista de los niveles de rendimiento y de los costes previamente acordados. A continuación resolverá lo procedente respecto de la adquisición del resultado de la innovación, que se realizará en los términos prestablecidos. Igualmente, en caso de que la asociación se hubiese estructurado con varios socios, la selección del empresario al que se vaya a adquirir la solución se realizará sobre las base de los criterios objetivos fijados en la documentación contractual.

Riesgos y oportunidades
La asociación para la innovación es un procedimiento muy sugerente que, sin embargo, en algunos países puede topar con inercias y prácticas poco favorables a su implantación. Desde un punto de vista jurídico, los criterios que determinarán su mayor o menor éxito son la fijación de una estructura adecuada para el desarrollo del procedimiento, la correcta distribución de los derechos de propiedad intelectual e industrial, la definición precisa de las contraprestaciones y el respeto al principio de confidencialidad.
Pese a estas y otras dificultades, la asociación para la innovación tiene un enorme potencial, tal y como muestran las recientes convocatorias de Norwegian Public Roads Administration, que busca incrementar la seguridad en los túneles mejorando los procesos de obtención de información en tiempo real en caso de accidente, y de Transport for London, que pretende reducir el impacto negativo de las obras de mejora de la infraestructura posibilitando el diseño y ensayo de soluciones innovadoras.