El auge del ferrocarril en Australia como apuesta de futuro

Australia apuesta por las infraestructuras ferroviarias para responder a la creciente población en sus principales ciudades e impulsar las mercancías en un territorio marcado por las largas distancias. El Gobierno realizará una inversión de 20.000 millones de dólares (17.965 millones de euros) hasta el año 2027.

Australia tiene superficie de 7.741.220 km2 y una población de 25 millones de habitantes. Su situación geográfica y su gran extensión condiciona también la estructura de su red de transporte, tanto de mercancías como de pasajeros. En el país, el sexto más grande del mundo, hay seis estados, más dos territorios: Nueva Gales del Sur, Queensland, Australia del Sur, Tasmania, Victoria, Western Australia, Territorio de la Capital Australiana y Territorio del Norte.
La mayoría de la población se concentra en la capital Camberra y las ciudades de Sídney, Melbourne, Brisbane y Perth. Considerada como una de las 15 mayores economías del mundo, destaca también en los rankings internacionales como uno de los países más atractivos para los negocios. El aumento de la población, que pasará de unos 25 millones a 31,4 millones en 2034, y la búsqueda de soluciones competitivas frente al avión y la carretera han hecho que las autoridades se centren en una solución sostenible de futuro. Además, cada territorio ha planificado sus programas para impulsar el transporte. En todo ellos la puesta de programas de inversión en infraestructuras tienen al ferrocarril como protagonista. Se trata de un contexto idóneo para las empresas que quieran aportar su productos y servicios al desarrollo de estas iniciativas.

El sector ferroviario
La red ferroviaria australiana tiene 33.355 kilómetros, más otros 4.000 kilómetros que están dedicados al transporte de caña de azúcar en el estado de Queensland. Un 10% de estas líneas (3.369 kilómetros) están electrificadas y se encuentran en las áreas metropolitanas de Sídney, Melbourne (1500 V DC), Brisbane y Perth (25 kV AC). El resto del sistema funciona con diésel.
Las principales conexiones se concentran especialmente en la costa este. y sudeste en el eje Brisbane-Sídney-Melbourne.
En cuanto a sus características técnicas, cabe destacar que la red tiene tres tipos de anchos. El estándar internacional (1435 mm) es el más implantado, con 17.247 kilómetros y se emplea en las rutas interestatales, así como en ciertas zonas mineras como Pilbara (Australia Occidental). Además, todos los estados cuentan con algún ramal de estas características, menos el de Tasmania
Hay 12.522 kilómetros de vía estrecha (1067 mm), que se encuentran en los estados de Queensland, Tasmania y en la zona metropolitana de Perth para el transporte de mercancías como la caña de azúcar.
La de menor extensión es la de la vía ancha (1600 mm) con 3.247 kilómetros repartidos en los estados de Nueva Gales del Sur, Victoria y Australia Meridional.

Principales actores
El Gobierno federal y el de los diferentes estados son propietarios de la mayoría de las infraestructuras ferroviarias (Transport for NSW, VicTrack, Queensland Rail Limited, Public Transport Authority of Western Australia). Asimismo, están a su cargo el mantenimiento de las redes y los planes de ampliación y modernización de las líneas.
La parte de gestión pertenece a varias compañías privadas. En transporte de pasajeros, los operadores varían en función del territorio. En New South Wales las compañías son Sydney Trains, NSW Trains (intercity); en Victoria, Metro Trains Melbourne (red ferroviaria suburbana), V/Line (líneas interestatales) y Yarra Trams (tranvías de Melbourne). En Queensland se encuentran Citytrain (red de la ciudad), Traveltrain (conexiones interurbanas) y GoldLiQ (tranvía). Por su parte en Western Australia operan TransPerth y TransWa. A ellos se unen en South Australia: Adelaine Metro y Glenelg Tram.En los trayectos de largas distancias prestan servicio Great Southern Railway, NSW TrainLink y Queensland Rail.
En cuanto al transporte de mercancías, el mercado está muy concentrado. El 65% de la red está a cargo de dos compañías: Aurizon y Asciano. Se encuentran también otras empresas como SCT Logistics, GWA, Qube Logistics, Pacific National, BHP Billiton, Rio Tinto, Karara y Tasrail, entre otros.

Inversiones
Australia posee modernas redes de transporte, pero el aumento de la población, especialmente en los grandes centros urbanos y el impulso que se quiere dar al tráfico de mercancías, ha hecho que las autoridades prioricen los proyectos de modernización y ampliación de redes. El Gobierno realizará una inversión de 20.000 millones de dólares australianos (17.965 millones de euros) hasta el año 2027. Por una parte, está en marcha el “Plan Nacional de Ferrocarril” (National Rail Program), dotado con 10.000 millones de dólares australianos (8.949 millones de euros) que se invertirán en un periodo de 10 años. El objetivo es mejorar las conexiones ferroviarias en las ciudades y los centros regionales circundantes. Por otra, para mega proyectos como el “Inland Rail” cuentan con un presupuesto de 8.400 millones de dólares australianos (7.545 millones de euros).
Las oportunidades de participar en este gran impulso al ferrocarril son históricas. Junto al programa federal para los próximos diez años, hay prevista una cartera de proyectos que engloba las numerosas iniciativas de los diferentes estados que comprenden nuevas infraestructuras, mejoras de las redes existentes y renovación de flotas. Sólo en el Presupuesto 2019-2020, el Gobierno ha asignado 3.500 millones de dólares australianos (3.132 millones de euros) al enlace ferroviario South Sydney North South y otros 2.000 millones australianos (1.789 millones de euros) para el ferrocarril rápido entre Geelong y Melbourne.