El ferrocarril coge impulso en Colombia

Colombia reactiva sus planes de infraestructura para convertir el de transporte en un motor de crecimiento. Se quiere impulsar el comercio internacional de mercancías y las conexiones internas. Colombia, con 1.147.748 km², es el cuarto territorio más extenso de Sudamérica y el tercero más poblado de la zona con 48 millones de habitantes. Limita con Panamá, Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador, una estratégica posición que ha convertido al país en un núcleo clave para las transacciones comerciales por tierra y mar que cuenta con más de 4.500 rutas marítimas de exportación y acceso a 680 puertos del mundo.

El crecimiento registrado en los últimos años, etapa en la que la economía aumentó en promedio un 5,3% por año, la sitúa también en la posición 32 en el ranking de economías más grandes del mundo y en la cuarta de América Latina. En este contexto de mejora y conscientes de la importancia de contar con unas infraestructuras competitivas y estratégicas, desde las administración se trabaja en el impulso global de las redes de transporte; un objetivo en el que también se tienen planes para recuperar el ferrocarril tras años en los que numerosas líneas han permanecido inoperativas.

El sector ferroviario
La red ferroviaria de Colombia tiene más de 3.300 kilómetros. De ellos, 150 son de ancho estándar (1.435 mm) del ramal que conecta la zona de minas de carbón de Cerrejón (Departamento de La Guajira) con el puerto marítimo de Puerto Bolívar, en la Bahía Portete. Los otros 3.154 kilómetros son de vía estrecha (914 mm), y de ellos están en desuso 2.611 kilómetros. Las líneas en operación son en su mayoría destinadas al transporte de mercancías, mientras que los servicios de pasajeros son recorridos turísticos como, por ejemplo, el Tren de la Sabana entre Bogotá y Zipaquirá.

Debido a las condiciones geográficas del país, los corredores naturales van en el sentido Sur-Norte y dos de ellos corresponden a los grandes valles del Cauca y del Magdalena. A su vez, el trazado oriental pasa por Bogotá.
En este sistema hay dos corredores de gran potencial. El primero de ellos, la Red Férrea del Atlántico que tiene una extensión de 1.493 kilómetros y pasa por los departamentos del Cesar, Magdalena, Santander, Boyacá, Antioquia, Cundinamarca y Caldas. Su recorrido va de la ciudad de Bogotá (Cundinamarca) a Santa Marta (Magdalena), con dos ramales: Bogotá – Belencito y Bogotá – Lenguazaque. La infraestructura tiene los siguientes tramos: Chiriguaná- Ciénaga; Ciénaga – Santa Marta, Bogotá – Belencito, La Caro – Lenguazaque, Bogotá – Dorada, Dorada – Barrancabermeja, Barrancabermeja – Chiriguaná y Puerto Berrío – Medellín (Bello) Chiriguaná – Ciénaga, Ciénaga – Santa Marta.

Esta red es una de las más importantes en transporte de mercancías. En el 2017 se transportaron 89,4 millones de toneladas de carbón en el país, de ellas el 60% fueron movilizadas por Fenoco, el operador de parte de esta conexión. La actividad de esta compañía se centra el trazado entre Chiriguaná y Santa Marta, de 245 kilómetros, utilizados para exportar en torno a 40 millones de toneladas de carbón por año. Además, para el transporte de este mineral hay otros 150 kilómetros de propiedad privada que opera Drummond en el departamento de La Guajira.

A finales de 2018 comenzó el transporte por ferrocarril de café desde La Dorada (Caldas) hasta la Sociedad Portuaria de Santa Marta en un recorrido de 767 kilómetros. El objetivo de la expedición de prueba de este “tren cafetero”, era, según ha indicado el Gobierno “analizar las condiciones y capacidad de la infraestructura, así como las necesidades logísticas, los tiempos de viaje y el coste en comparación con otros medios”. La idea es impulsar estas rutas como motor de desarrollo de las regiones y ampliar las vías de exportación.

En segundo lugar está la Red Férrea del Pacífico, con 498 kilómetros, que discurre entre Buenaventura – Cali Zarzal – La Tebaida en los departamentos de Caldas.
Según se recoge en el informe “Desafíos del transporte ferroviario de carga en Colombia”, la concesión del Pacífico ha tenido en los últimos 10 años distintos accionistas que se comprometieron a aportar capitales adicionales y reanudar las operaciones. Aunque el tráfico medio ha sido débil (en torno a las 200.000 toneladas anuales), se detecta ahora una tendencia creciente con la llegada del grupo suizo Impala Trafigura. Esta empresa tiene dentro de sus metas a corto plazo transportar un millón de toneladas al año. Para ello, ya ha invertido 1.000 millones de dólares. Con estos fondos está transformando el río Magdalena en un corredor logístico de transporte multimodal.

Una cadena logística completamente multimodal conecta los principales puertos costeros con el corazón económico. Se transporta carbón, petróleo y otros productos líquidos a granel, contenedores y artículos básicos hacia los principales puertos colombianos en el Mar Caribe. Además, para tal fin, se ha construido un puerto fluvial en Barancabermeja que actúa como un centro de consolidación, que conecta las cargas fluviales, viales y ferroviarias.

Los esfuerzos se centran ahora en recuperar líneas en desuso y activar progresivamente esta red de transporte. A finales de 2018 ya se habían realizado notables avances en red férrea con 1.769 kilómetros operables, un proceso en el que se continúa trabajando en el país para que este transporte sea competitivo.
Para ello, el Gobierno apuesta por la asociación público-privada (APP) como instrumento clave para realizar nuevas inversiones en materia de infraestructuras en el país.

Estructura del sector
Entre los principales desafíos a los que tendrán que hacer frente para impulsar el ferrocarril se encuentra los trazados actuales, muchos de los cuales habría que rediseñar para sacar el máximo rendimiento a la red, y el ancho de vía no estándar. Hasta el año 1991 las líneas estaban a cargo de la compañía Ferrocarriles Nacionales de Colombia que operaba 2.600 kilómetros. Después, y hasta 2004, pasó a la Empresa de Vías Férreas de Colombia (Ferrovías). En la actualidad, desde el 2011, es la Agencia Nacional de Infraestructuras (ANI) la encargada de las concesiones. La entidad también estructura los proyectos de APP de intermodalidad y logística.

El Departamento Nacional de Planeación, del Ministerio de Transporte, es el encargado de definir y poner en marcha los programas de inversión en infraestructuras. Otro actor importante en el sector es el operador Fenoco (Ferrocarriles del Norte de Colombia), que tiene una concesión a 30 años del tramo Chiriguaná (Cesar) – Santa Marta de la red férrea del Atlántico. Por su parte, el consorcio Ibines – Férreo se encarga de la rehabilitación y operación de los corredores férreos ahora en licitación. En cuanto a transporte urbano de pasajeros cabe destacar a la “Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá Ltda.-Metro de Medellín Ltda.” A cargo de Metro de Medellín, el tranvía de Ayacucho y el sistema teleférico Metrocable, así como la “Empresa Metro de Bogotá S.A. (EMB S.A.) que gestionará esta futura red.

Inversiones
La reciente finalización del Plan Nacional de desarrollo 2014-2018 ha conseguido el fin que se marcaba en el ámbito de las infraestructuras y el transporte: “aumentar la competitividad del transporte de carga y consolidar una red multimodal que incentive el uso de los modos de transporte férreo, fluvial y aeroportuario”.

Junto a las inversiones ya realizadas, que supusieron que a finales del año pasado se incorporaran 1.121 kilómetros a la red, ahora siguen los nuevos planes de recuperación de líneas, como se detalla dentro del “Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022”. Entre las iniciativas más destacadas se encuentra la reactivación del transporte de mercancías, para promover la intermodalidad, en los corredores Dorada-Chiriguaná, Bogotá- Belencito y la Red férrea del Pacífico, así como el apoyo a las iniciativas regionales (Cundinamarca, Antioquia, Valle y Región Caribe).
Estos tres proyectos se recogen detalladamente en el “Plan Maestro de Transporte Intermodal: 2015-2035” dotado con una inversión de 69.300 millones de dólares (61.550 millones de euros) para numerosas mejoras en aeropuertos, redes viales, ferroviarias y fluviales.

El PMTI es un compromiso del Estado de Colombia a largo plazo, que en su primer módulo contempla una hoja de ruta de los proyectos de infraestructura intermodal más importantes para el país.

Corredor La Dorada-Chiriguaná

En el corredor central La Dorada-Chiriguaná, clave para el comercio exterior, se ha invertido hasta la fecha cerca de 212.000 millones de dólares (188.303 millones de euros) en dos contratos de obra pública de 2013 a 2018. Se trata de una línea férrea estratégica para la conectividad del centro del país con los puertos de la Costa Atlántica.

En abril de 2018 se realizó una operación de prueba de trenes, en un recorrido de 522 kilómetros, de mercancías desde Chiriguaná (Cesar) a La Dorada (Caldas), con unas 700 toneladas de acero y cemento. El tren ya tiene la capacidad de mover mercancías de forma real. En este ramal también hay transporte de pasajeros. El consorcio Ibines Férreo coordina seis rutas autorizadas que conectan a Barrancabermeja (Santander) con Puerto Berrio (Antioquia) y por donde se movilizan cerca de 76.000 viajeros al año.

Corredor Bogotá-Belencito

El corredor férreo que conecta Bogotá con Belencito, en Boyacá, es otra de las redes estratégicas que se está rehabilitando. Tiene 257 kilómetros actualmente activos para prestar servicios de movilización regular de mercancías. Para su reactivación se ha reparado los tramos La Caro- Zipaquirá y Bogotá – Facatativá, y en especial el Bogotá-Belencito. La puesta en funcionamiento de este corredor impulsará también el transporte de pasajeros.

Tren del Pacífico

La reactivación de este tres es clave también para el comercio exterior. Se trata de una vía estratégica que atraviesa los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Valle. Con el fin de contar con un ramal más competitivo y eficiente. La Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, ha destinado más de 20.000 millones de dólares (17.764 millones de euros) para estructurar el nuevo corredor férreo para el Pacífico.

Entre otros puntos, se plantean la desviación de la ruta de El Cerrito- Yumbo. Además, actualmente la ANI prepara un nuevo acuerdo con la empresa Tren de Occidente para recuperar la conectividad entre la Zona Franca de Zaragoza y la de Pereira. El proyecto costará 120.000 millones de dólares (106.586 millones de euros) y tiene un plazo de ejecución de 24 meses.

Los trabajos se llevarán a cabo en un tramo de 30,22 kilómetros e incluirán la recuperación de 10,6 kilómetros ya existentes de vía férrea, la construcción de la variante Caimalito a lo largo de 3,3 kilómetros y la variante de Cartago con 16,3 kilómetros. El nuevo corredor férreo evitará además el paso de la carga por los municipios entre el norte del Valle del Cauca y Risaralda.