La movilidad urbana apuesta por el tren en España

España ha realizado en los últimos años una apuesta continuada por el ferrocarril como medio de transporte en las ciudades y sus entornos más cercanos. De ahí que cuente con una de los sistemas más innovadores y avanzados del mundo.

Las principales ciudades españolas han apostado decididamente por el ferrocarril como el medio idóneo para la movilidad y las conexiones con la periferia. Sus grandes ventajas desde el punto de vista medioambiental, económico y de capacidad han sido clave para que exista una consolidada malla en todo el territorio. De esta forma, España es uno de los países con uno de los sistemas de transporte urbano más avanzados del mundo. Actualmente, siete grandes ciudades cuentan con red de metro: Barcelona, Bilbao, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca, Sevilla y Valencia. También están operativos sistemas de metro ligero y tranvía en Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Tenerife, Zaragoza, Murcia, Alicante, Vitoria, Sevilla y Granada.

A ellos se une una extensa red de cercanías a cargo de Renfe Operadora, que es clave en los desplazamientos diarios en los núcleos de Alicante, Asturias, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Madrid, Málaga, Murcia, San Sebastián, Santander, Sevilla, Valencia y Zaragoza. Las cifras

indican su gran demanda. En 2017, Renfe Cercanías alcanzó los 423 millones de usuarios. Junto a ella, gestionan también este transporte Servicios Ferroviarios de Mallorca (SFM), Euskotren, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV).

Sistemas de última generación

Esta extensa red está dotada con sistemas de última generación en control de tráfico, ticketing y telecomunicaciones. Todo ello ha situado a España a la cabeza mundial en transporte urbano. Un claro ejemplo de estos avances es la línea 9 de Metro de Barcelona, la red automática más larga de Europa, que ha supuesto un hito internacional.

La industria española ha puesto a disposición del mercado nacional e internacional innovaciones de especial relevancia como tranvías sin catenaria, modernos tren-tram, sistemas de pago con móvil o de recuperación de la energía de frenado, entre otros aspectos. Soluciones pioneras todas ellas que se implantan en muchos países de los cinco continentes.

Además, hay una apuesta cada vez mayor por sistemas inteligentes, accesibilidad, experiencia del usuario, seguridad, eficiencia energética, etc.

Ingeniería, talento y know-how

La implantación de esta avanzada tecnología es posible gracias a al talento y la alta cualificación de los ingenieros españoles.Entre los numerosos ejemplos, cabe destacar el desarrollo del primer sistema sin conductor de España, en operación desde 2006 o el sistema de control y señalización CBTC (Communications-Based Train Control) de la línea 1 y 6 de Metro de Madrid. Los planes de las administraciones para los próximos años van encaminados a mejorar los servicios, las infraestructuras y seguir incorporando nuevos avances tecnológicos.

Inversiones

El Gobierno ha anunciado una inversión de 1.151 millones de euros hasta el año 2025 en un plan de acción para cercanías y medias distancias. Esta partida se destinará, principalmente, a modernizar el material rodante, adquirir nuevas unidades y remodelar estaciones en Asturias, Cantabria, Comunidad Valenciana y Madrid.

En la capital, se llevará a cabo el “Plan de Acción Urgente para el periodo 2018-2019”, dotado con 580 millones de euros. Con estos fondos se comprarán nuevos trenes (243,5 millones) además de actualizar la flota existente (81 millones). Asimismo, se destinarán otros 200 millones para mejorar infraestructuras y se realizarán trabajos en estaciones con contratos de hasta 45,8 millones más.

Para la Comunidad Valenciana se destinarán 349,8 millones de euros en los próximos siete años. De esta partida, 312 millones irán a la adquisición de nuevos trenes. Además, se emplearán 25,4 millones de euros en modernizar el parque existente, mientras que para trabajos diversos en estaciones se asignarán casi 12 millones de euros.

En el Plan de Cercanías de Cantabria hay prevista una inversión de 158,5 millones de euros hasta el año 2025. El objetivo es comprar nuevos trenes, por valor de 133 millones de euros, y modernizar el parque existente por otros 19,2 millones de euros.

En Asturias se adquirirá nuevo material rodante por un importe de 45 millones de euros, mientras que para la renovación de su flota se emplearán otros 10,2 millones. Además, se tienen previstas obras en estaciones de cercanías con contratos de distinta índole por valor de 7,2 millones.

En el País Vasco también se avanza en esta materia. Entre otros aspectos, el Gobierno autonómico invertirá 11,4 millones de euros en la renovación de las estaciones y la línea del ferrocarril del Txorierri. De ellos, 1,9 serán para la renovación de vía del tramo Derio-Zamudio, mientras que los 9,5 restantes se han dedicado a la integración de las estaciones del Txorierri con las de la Línea 3 del Metro de Bilbao. Junto a estos planes, las redes de metro también miran al futuro con nuevas inversores.

En la capital, se cuenta con el respaldo del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Esta entidad ha otorgado 85 millones de euros (el primer tramo de un préstamo global de 200 millones) para financiar el 50% de las inversiones de Metro de Madrid hasta 2019. El plan está encaminado a rehabilitar y modernizar sus infraestructuras.

Entre las obras previstas figura realizar mejoras de accesibilidad en las estaciones, aumento de la capacidad de las líneas renovando las instalaciones de seguridad en las subestaciones eléctricas, modernización de escaleras mecánicas, renovación de los sistemas de ventilación, en trenes y túneles, y de las máquinas expendedoras de billetes. En una línea parecida se encuentra Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) que en 2018 duplicó el presupuesto de inversiones respecto a años anteriores y destinó cerca de 45 millones de euros a nuevas actuaciones en Metrovalencia y TRAM d’Alacant. Una tendencia que seguirá en los próximos años.

La red de Metrovalencia hace frente así a las necesidades en materia de electrificación, señalización (pasos a nivel, enclavamientos, sistemas de seguridad en la circulación) y control de instalaciones (climatización, bombeo y ventilación). Se trabaja en renovación de vía y desvíos, pasos a nivel y vallado, mejora de estaciones, accesibilidad y modernización de los equipos de peaje. También en la mejora de los sistemas de información al viajero, así como en la reanudación de las obras de la Línea L10, y la renovación y modernización de la Línea 9 que une Benidorm-Dénia del TRAM d’Alacant.

 

En Cataluña, la Generalitat cuenta con una detallada planificación de obras y presupuesto para unir los 16 kilómetros que separan los dos extremos de la línea 9 de Metro de Barcelona, desde la Sagrera hasta Zona Universitària, y finalizar así la mayor infraestructura pendiente en el área metropolitana de Barcelona. Sólo falta que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) dé luz verde al crédito.

Por su parte, en el País Vasco, el Consorcio de Transportes de Bizkaia (CTB) ha destinado 2,5 millones de euros a la dotación de un puesto de mando redundante para Metro Bilbao.