Las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), pieza clave en el desarrollo de proyectos ferroviarios

LAS INSTITUCIONES FINANCIERAS INTERNACIONALES (IFIS.) DESEMPEÑAN, DESDE HACE AÑOS, UN DESTACADO PAPEL PARA LA CONSECUCIÓN DE PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA DE TRANSPORTE. CON SU LABOR IMPULSAN LA IMPLANTACIÓN DE REDES FERROVIARIAS EN LOS CINCO CONTINENTES.

El impulso a proyectos ferroviarios en todo el mundo ha experimentado un considerable aumento en los últimos años. Las numerosas ventajas medioambientales, así como de vertebración territorial ha hecho que las administraciones apuesten por modernizar redes, construir nuevos sistemas y dotar a la población de renovados sistemas de comunicación, tanto para pasajeros como para el transporte de mercancías.

El incremento de estas redes es posible en muchas ocasiones porque se cuenta previamente con una política de inversiones consolidada y planificada en el tiempo y el apoyo financiero de administraciones y organismos diversos.

Una de las figuras que más peso cobra en la definición de metodologías y vías que faciliten costear las infraestructuras de interés general y hacer proyectos en un contexto de equidad social viable son las IFIs. Estas instituciones contribuyen también a que las inversiones tengan una rentabilidad socioeconómica.

El papel de las IFIs

Una IFI es una entidad supranacional creada por 2 o más países que gracias a la financiación y recursos que aúnan, contribuyen al desarrollo. Normalmente los accionistas son gobiernos nacionales, aunque en ocasiones pueden formar parte otras instituciones u organizaciones. Aunque existen IFIs bilaterales, las de mayor envergadura son aquellas creadas por múltiples naciones.

Sus orígenes se remontan a la etapa posterior a la Segunda Guerra Mundial cuando se crearon las denominadas “Instituciones de Bretton Woods”, que eran el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

El primero de ellos tenía como función la puesta en marcha de mecanismos de cooperación internacional asociados a la gestión del sistema financiero mundial para estabilizar las tasas de cambio. El segundo, ayudar a la reconstrucción de Europa, debido a las consecuencias del conflicto bélico, y recomponer las economías de países del tercer mundo.

Dependiendo de su área geográfica y campo de actuación, hay instituciones financieras globales como el Grupo Banco Mundial, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la Organización Mundial de Comercio (WTO OMC), el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco de Desarrollo y Comercio (TDB).

Entre las IFIs regionales destacan entidades como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco de Desarrollo de América Latina (BID) ,el Banco Asiático de Desarrollo (ADB), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), o el la Corporación Andina de Fomento (CAF) entre otros.

“Aunque existen IFIs bilaterales, las de mayor envergadura son aquellas creadas por múltiples naciones”.

LOS BANCOS MULTILATERALES IMPULSAN LOS PROYECTOS DE TRANSPORTE

Los Bancos Multilaterales de Desarrollo cuentan con unos grupos de trabajo específicos en materia de transporte sostenible que cooperan para alcanzar nuevos progresos en este campo. El objetivo de esta colaboración conjunta es el de poner en marcha en diversas partes del mundo aquellas iniciativas que impulsen una movilidad más eficiente. Para ello, se destinarán 175.000 millones de euros en el periodo 2012-2022.

En septiembre de 2019, presentaron el informe “Progress Report (2016-2018 ) of the MDB Working Group on Sustainable Transport”, en el que se analiza los avances conseguidos en esta materia.

En este periodo se registró un notable incremento de la financiación de proyectos de transporte urbano que incluían sistemas de tranvías, redes de alta velocidad, así como renovación de flotas.

Además, el ferrocarril, tanto de personas como de mercancías, también cobró peso en el listado de los planes aprobados.

GRUPO BANCO MUNDIAL

Esta organización, con sede en la ciudad de Washington D.C. (Estados Unidos) presta apoyo económico y asistencia financiera y técnica especialmente a los países en desarrollo mediante una amplia variedad de fórmulas.

El objetivo de su labor es reducir la pobreza mediante préstamos en condiciones muy ventajosas y créditos sin intereses bancarios. En la actualidad, está integrado por 189 países miembros.

El Banco cuenta con su propio departamento de Transporte, Agua y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. Desde esta división se trabaja en dar impulso a proyectos asociados a estas áreas.

También realiza una importante labor de “conocimiento y desarrollo” a través de la elaboración de informes y evaluaciones, así como herramientas para conocer el número de kilómetros ferroviarios en el mundo, pasajeros y mercancías transportadas, etc.

Entre los proyectos aprobados más recientes se encuentran las mejoras de la red logística en Turquía, la financiación adicional aportada para el metro de Quito (Ecuador), las ayudas para facilitar las redes de transporte en los Balcanes,  el impulso a un transporte de mercancías más sostenible en China o la modernización de los ferrocarriles en Bosnia y Herzegovina.