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Las PYMES europeas, grandes propulsoras del negocio ferroviario internacional

Las pequeñas y medianas empresas son, a día de hoy, la estructura fundamental de la actividad productiva europea y las pymes europeas, en particular, juegan un papel decisivo en la cadena de valor del sector ferroviario a nivel mundial. 

España es un país de pymes, en particular de microempresas. Cualquier análisis de la estructura y demografía empresarial española avala que las pymes son la estructura fundamental de la actividad productiva en nuestro país. De acuerdo al Directorio Central de Empresas (DIRCE) a 1 de enero de 2015, el número de empresas activas creció un 2% hasta situarse en los 3.186.878, siendo éste el primer aumento del número de empresas registrado desde 2008.

Del total de las empresas, el 99,9% tienen menos de 250 trabajadores. Algo más del 55% no tiene asalariados, es decir, aproximadamente 1,75 millones de empresas de menor dimensión son empresarios individuales. Del resto de empresas con asalariados (estas son 1,44 millones) el 91% tienen menos de 10 empleados; 108.383 son pequeñas; el 1,2% son medianas y tan sólo unas 5.000 compañías son catalogadas como grandes empresas. Es decir, de las empresas con asalariados, solo el 0,3% cuenta con más de 249 trabajadores.

Otro rasgo distintivo de la estructura empresarial en España es que el tejido pyme español destaca por la intensa concentración en un reducido número de actividades productivas. Casi dos terceras partes de las pymes con asalariados se encuentran englobadas en tan sólo diez actividades. Con respecto a su orientación sectorial, el 81% de las pymes con asalariados pertenecen al sector servicios (destacando las actividades de la distribución comercial mayorista y minorista, los servicios de comidas y bebidas, el transporte terrestre y las actividades jurídicas y de contabilidad) el 11% se encuentran en el sector de la construcción y el 8% pertenecen al sector industrial, en donde actividades tales como la fabricación de productos metálicos, excepto maquinaria y equipo, las de la industria alimentaria y las relacionadas con la producción y transformación de la madera aglutinan el mayor número de empresas de reducida dimensión.

Empresas exportadoras

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La importancia de la internacionalización de las pymes españolas

El crecimiento experimentado en las exportaciones españolas desde el comienzo de la crisis responde a un patrón en el que el número de empresas lanzadas a la aventura exterior, muchas de ellas pymes, y la diversificación de los mercados más allá de la UE han sido determinantes. Según los datos ofrecidos por el Ministerio de Economía y Competitividad, las ventas al exterior, primera manifestación propiamente dicha de la internacionalización, han crecido un 4,63% en 2015, hasta alcanzar los 250.241,3 millones de euros representando un 23,49% de su PIB. Si miramos la evolución de las exportaciones en España en los últimos años se observa que han incrementado respecto a 2005 cuando fueron de 154.846 millones de euros, que suponía un 16,64% de su PIB.

Así también, es de destacar que el crecimiento anual de las exportaciones de España en 2015 supera el del conjunto de la zona euro (4,2%), y también el de las grandes economías mundiales, como Francia (4%), Italia (3,7%), Reino Unido (-1,7%), EE.UU. (-7,1%) y Japón (3,5%).

En todo este desarrollo exterior han participado también las pequeñas y medianas empresas, que han tenido un gran crecimiento. Prácticamente dos terceras partes del número total de exportadores en España (65,7%) son empresas con menos de 10 asalariados, aunque representaron únicamente el 10,4% del valor exportado declarado.

En general, se observa que prácticamente la totalidad de las empresas exportadoras en nuestro país son pymes, concretamente el 97,8% del total, si bien su peso en el total del volumen de las exportaciones fue del 47,9%.

Si analizamos la propensión exportadora, es decir, cuántas de las empresas están realizando operaciones de exportación, del total de las microempresas (0 a 9 asalariados) en 2013 sólo el 2,08% hacía operaciones de exportación, incrementándose significativamente cuando las empresas pasan a tener de 10 a 49 empleados (20,34% del total exporta) y más aún cuando pasan al siguiente tramo, entre 50 y 199 empleados (37,5% exporta). En todos los tramos de asalariados el porcentaje de empresas exportadoras ha aumentado significativamente de 2010 a 2013.

Las pymes ferroviarias españolas

Se estima que la industria ferroviaria española la integra en torno a 600 empresas, de la cuales, en torno a 220 están dedicadas exclusivamente a las actividades ferroviarias y el 75% son pequeñas y medianas empresas, según datos del Ministerio de Fomento en 2014.

Las pequeñas y medianas empresas fabricantes de componentes ferroviarios juegan a día de hoy un importante papel dentro de la cadena de valor de la industria. Trabajan para los principales actores en el ámbito mundial y participan en los proyectos tecnológicamente más avanzados de todo el mundo, lo que garantiza su conocimiento, competitividad y capacidad de adaptación a los clientes finales y la actualización continua de su tecnología.

En la última década, más del 50% de las exportaciones de las pymes españolas tienen como destino países de la Unión Europea donde se concentran los principales fabricantes de material rodante del mundo, siendo estos mercados los más exigentes a nivel mundial y referente de los desarrollos en el resto de los mercados mundiales.

La presencia en los mercados exteriores de las empresas ferroviarias españolas en general, y de las pymes en particular, se ha incrementado de forma notable en la última década. La experiencia adquirida en el mercado nacional así como el auge del ferrocarril frente a otros modos de transporte como solución a las necesidades de distintos países, regiones y urbes de todo el mundo, han favorecido sin duda a esta cada vez mayor presencia exterior.

Según cifras de 2014, el número de pymes asociadas a MAFEX, la Asociación Ferroviaria Española, representa en torno al 65% del total de socios y un 13% del volumen total de facturación. El resto, un 35%, con un 87% de la facturación, se corresponde a grandes empresas.

Este alto número de pymes pone de manifiesto la importancia de mantener un esfuerzo continuado en el apoyo a este tipo de compañías, tanto por parte de la Asociación como de las Administraciones Públicas en general, ya que las labores de internacionalización, innovación y mejora competitiva, son, sin duda, más complejas de llevar a cabo por parte de estas empresas.

Distribución empresas socias de Mafex 2014

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Distribución del volumen facturación empresas socias Mafex 2014

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Las pymes en Europa

Según la oficina estadística de la Unión Europea Eurostat, las pymes españolas sustentan casi tres cuartas partes del empleo en el sector privado y generan el 64% del valor añadido. Ambas magnitudes son superiores a las que registran de media los países que integran la UE-28. La diferencia sustancial con respecto a nuestros principales socios comerciales comunitarios es el peso que adquieren las microempresas en términos de actividad y de empleo. Las pymes con menos de diez trabajadores sustentan el 40% de la ocupación, frente al 29,1% de las pymes Europeas, y generan el 28% del valor añadido (22% UE). Este conjunto de empresas supone aproximadamente el 90% sobre el total tanto en Francia, Italia y el Reino Unido, mientras que en Alemania este porcentaje se sitúa cerca del 80%. Por su parte, en Alemania, Francia y Reino Unido, el porcentaje de personas empleadas en empresas grandes es aproximadamente el doble que en España, mientras que el de las empleadas en microempresas es la mitad.

En los principales países de la UE, la intensidad exportadora de las grandes empresas es sensiblemente más elevada que la de las pymes en el ámbito del comercio intra y extracomunitarios, lo que, unido a una mayor propensión a exportar, explica la concentración de las exportaciones en las grandes empresas. Alrededor del 55% en el comercio intracomunitario y aproximadamente el 50% en el dirigido fuera de la UE son atribuibles a pequeñas y medianas empresas. Entre las características que definen el comportamiento de las pymes europeas en relación con su actividad en los mercados exteriores se ha de destacar que las empresas de menor dimensión no han sido ajenas al proceso de globalización de la economía.

Si nos referimos exclusivamente al comportamiento de las pymes españolas durante 2010-2013, se puede afirmar que han sido las más activas dentro del mercado de la Unión Europea de los 15. En concreto, en este periodo, comenzaron a exportar a la UE15 algo más del 30% de las pymes españolas, frente al 25% de las pymes alemanas, el 16% de las francesas o el 12% de las italianas.

Principales retos y necesidades de las pequeñas y medianas empresas 

La continuidad de la actual fase de crecimiento económico y del empleo en España depende fundamentalmente de la mejora de la competitividad y del crecimiento de las pequeñas y medianas empresas. Las empresas de menor dimensión siguen enfrentándose a la urgente necesidad de afrontar un cambio estructural de los mercados, fundamentalmente exteriores, que les aporten nuevas oportunidades de desarrollo y consolidación de negocio. Ahora bien, las pymes presentan algunos retos derivados del actual ciclo de la actividad. Pese a que a lo largo 2015 se han recuperado gradualmente tanto las ventas, como los márgenes de los sectores de actividad en los que predominan las empresas de reducida dimensión, la rentabilidad sobre los recursos propios de las pymes se sitúa en el entorno del 1,5%, lejos de la rentabilidad de las grandes empresas que es del 7,2% y del entorno del 4,0% que se obtenía por las pymes en el periodo antes de la crisis.

Es por ello que, tanto la pyme española como la europea, se enfrentan a importantes retos en ámbitos como las finanzas (especialmente en cuanto a la mejora de las condiciones y acceso a la financiación), la investigación, la innovación y el medio ambiente, que socavan las condiciones en que operan y compiten.

Por ejemplo, el acceso a la financiación constituye un problema para alrededor del 21 % de las pymes en Europa, y este porcentaje es mucho más alto para las microempresas en numerosos Estados miembros, entre ellos España. Las pymes requieren tomar decisiones sobre cuánto capital financiero requerirán y de qué tipo, dónde deberían obtenerlo y cómo solicitarlo con el mayor grado de información disponible y la menor incertidumbre.

Además, el número de pymes europeas que innovan con éxito es menor que el de las grandes empresas. La situación se ve empeorada por dificultades estructurales como la falta de cualificaciones técnicas y de gestión, así como por la persistencia de rigideces en los mercados laborales a escala nacional.

Así pues, la innovación es también un factor determinante para la mejora de la competitividad de las empresas de menor dimensión. El fomento de la innovación entre las pymes tiene un doble efecto beneficioso para la economía europea. En primer lugar, hace que las empresas mejoren su capacidad competitiva a través de la introducción en el mercado de nuevos o mejores productos y servicios. Complementariamente, esta mayor competitividad propicia un mayor crecimiento de las pymes, redundando en ganancias adicionales de productividad para el conjunto de la economía.

La generación de mayores economías de escala, la plena integración con la estrategia y el mejor acceso a la financiación son los principales factores que estarían detrás de que las grandes compañías mantuvieran e incluso ampliaran el número de actividades innovadoras.

Sectores empresas exportadoras con asalariados

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Apoyo de la Unión Europea a las pymes

En un contexto mundial cambiante, caracterizado por continuos cambios estructurales y una mayor presión competitiva, el papel de las pequeñas y medianas empresas es, como hemos venido diciendo, cada vez más importante, ya que crean empleo y son protagonistas clave para garantizar la prosperidad de las comunidades locales y regionales. Unas pymes dinámicas darán a Europa la fuerza necesaria para hacer frente a la incertidumbre del actual mundo globalizado.

Una de las principales herramientas con las que cuenta la Unión Europea en materia de innovación es el Programa Horizonte 2020, el cual pone especial acento en facilitar a las pequeñas y medianas empresas el acceso a las fuentes de financiación de la innovación y de los proyectos de I+D+i.

Tras los intentos de los anteriores Programas Marco de acercar las políticas de innovación a las pymes, la Comisión Europea ha tratado con el Programa Horizonte 2020 dar más protagonismo a las pymes, que representan el 98 por ciento del total de empresas europeas y que dan empleo a 87 millones de personas – en torno al 70 por ciento del total de asalariados – a través de la incorporación al Programa de las acciones de “Innovación en las Pymes” y “Acceso a la financiación de riesgo”.

Una de las premisas fundamentales del Programa Horizonte 2020 es la de dotar, al menos, el 20 por ciento del presupuesto que incorporan dos de los principales pilares del Programa para las Pequeñas y Medianas Empresas. Esto supone que de las líneas de “Retos Sociales” y “Liderazgo Industrial” se destinarán alrededor de 7.600 millones de euros a las pymes, en el periodo 2014-2020.

De estos 7.600 millones de euros, en torno al 7 por ciento se canalizará a través del “Instrumento pyme”, es decir, unos 532 millones, y el 13 por ciento restante se hará a través de otros instrumentos y líneas de actuación.

En materia ferroviaria en concreto, la Comisión Europea cuenta con la iniciativa de colaboración público-privada, Shif2Rail, un programa europeo que canaliza la investigación e innovación ferroviaria durante los próximos siete años y dispone de un presupuesto de 920 millones de euros. Entre sus retos figura aumentar la capacidad ferroviaria, incrementar la fiabilidad y puntualidad de los servicios y apostar por la interoperabilidad, la eficiencia y la sostenibilidad, aspectos claves del sector que están siendo acometidos tanto por las grandes empresas como por las diferentes tecnologías e innovaciones desarrolladas por pequeñas y medianas empresas.

Desde la Asociación Ferroviaria Europea UNIFE, a través de su Comité de pymes, tienen como objetivo proporcionar a las pequeñas y medianas empresas de la industria ferroviaria europea información sobre las políticas de la UE y los fondos de la UE dedicados a las pymes para apoyarlas en el acceso a estos fondos y facilitar un intercambio directo y fructífero con las instituciones europeas.

En estos momentos, la gran mayoría de pymes europeas especializadas en suministro ferroviario tiene que realizar negocios fuera de su país de origen, tanto dentro como, cada vez más, fuera de la UE. La internacionalización no es una opción, sino un requisito previo para el crecimiento e incluso la supervivencia. Sin embargo, puede ser bastante difícil para una pyme conquistar los mercados extranjeros.

Es por todo esto por lo que desde Mafex, y la asociación europea, se está trabajando, junto con las instituciones europeas, en el apoyo y defensa de la industria ferroviaria europea y en particular de las pequeñas y medianas empresas en relación a sus dos fundamentales retos: la internacionalización y la financiación.

En este sentido, recientemente, el Comité de Industria del Parlamento Europeo ha elaborado una propuesta –cuya resolución está programada para este mismo mes de Mayo- en la que se solicita, entre otras cuestiones, la igualdad de oportunidades a nivel global, la eliminación de prácticas comerciales restrictivas en terceros mercados no europeos, así como la promoción de programas e instrumentos que faciliten a las pequeñas y medianas empresas europeas el acceso a la financiación y a la inversión en innovación, que ayude en última instancia a mejorar la competitividad de las mismas.

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