jueves, 26 abril, 2018

El primer tren de alta velocidad española se estrenó en 1992. Desde entonces, se ha ido incorporando un material rodante equipado con los más avanzados desarrollos tecnológicos. Accesibilidad, confort, puntualidad y seguridad son sus señas de identidad.

En la red española circulan trenes de alta velocidad de diferentes fabricantes equipados, todos ellos, con tecnología de última generación. Esta diversidad ha dado como resultado un parque de trenes que destacan por su confort, comodidad y puntualidad, aspectos muy valorados por los usuarios.

El material rodante de alta velocidad de Renfe Operadora se estrenó en el año 1992 con la apertura de la línea Madrid-Sevilla. En este tramo comenzó a operar el conocido AVE Serie 100R. Después de 15 años de actividad, en el año 2009 finalizó su remodelación técnica para adaptarse a las nuevas necesidades de los viajeros. En 2001, el consorcio Talgo-Bombardier se adjudicó la construcción y el mantenimiento de 16 trenes de alta velocidad, los S102.

En 2005, se le encargaron 30 unidades más. En el año 2008 entra en operación comercial el primer tren autopropulsado “Alvia” de la serie 120 para Madrid-Barcelona. Una de sus novedades es que está dotado de un sistema de rodadura desplazable basado en los bogies Brava (Bogie de Rodadura de Ancho Variable Autopropulsado) desarrollados por CAF. Al adaptarse a cada ancho de vía, y sólo en sólo 3 segundos, permiten prestar servicio en las líneas de alta velocidad. Más tarde se presentó el primer tren de la serie 103 para estas redes. Se trataba de una flota de 26 unidades, con tracción distribuida, que se adjudicó Siemens en dos concursos. Este parque se completa con trenes de la serie 130. Son 45 composiciones de 11 coches Talgo de la serie 7 y dos cabezas tractoras fabricadas por Talgo en su parte mecánica y por Bombardier en la eléctrica. Tiene capacidad para circular por las líneas de ancho internacional de alta velocidad a 250 km/h y a 200 km/h en las convencionales. En 2012 se incorpora el primer tren híbrido, Alvia Serie 730, en el servicio Madrid-Galicia. Al contar con tecnología de tracción, tanto diésel como eléctrica, las ventajas de la alta velocidad llegan también a tramos sin electrificar. Dispone de un sistema de rodadura desplazable, por lo que pueden circular por vías de ancho UIC (ancho AVE) y de ancho convencional. España también cuenta con el primer material rodante del mundo diseñado y construido específicamente para prestar servicios en distancias medias a alta velocidad. Son los trenes S104, que se basa en la tecnología del Pendolino. Mención especial merecen los últimos desarrollos en material rodante.

Por una parte, la plataforma Oaris, de la compañía CAF. Una familia de trenes de muy alta velocidad capaces de alcanzar los 350 kilómetros por hora. Ha sido diseñada con tecnología propia de máxima fiabilidad, fruto de la apuesta constante de la compañía por la I+D. Asimismo, incorpora los adelantos más vanguardistas en diseño, accesibilidad, seguridad y confort. Por otra, destaca también el Talgo AVRIL, un avanzado tren pensado para para las operadoras con las demandas de capacidad más exigentes.

La flota más moderna de Europa

Precisamente, a finales de 2016, la compañía Talgo se ha adjudicado la fabricación de 15 trenes de esta familia y su mantenimiento durante 30 años. Un contrato que tiene un importe de 786,5 M€. Además, se incluye la opción de la adquisición de otros 15 trenes adicionales y la prolongación del período de mantenimiento durante otros 10 años. Con este nuevo pedido, España contará con la flota de trenes de alta velocidad más moderna de Europa.

Este material rodante estará dotado de la más moderna tecnología (incluido WiFi), de gran capacidad versátil, accesible y fiable. Otras de sus ventajas es que se ha diseñado para minimizar el consumo energético y multiplicar la eficiencia.

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