jueves, 26 abril, 2018

“La industria ferroviaria española tiene un gran peso en el suministro de equipos en los sistemas ferroviarios de las ciudades de latinoamérica”

La Presidenta de la Asociación Latinoamericana de Metros y Subterráneos (Alamys) y de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) nos explica la situación ferroviaria española a nivel a internacional. 

Recientemente, en la pasada Asamblea General de la Asociación Latinoamericana de Metros y Subterráneos celebrada en Lima, tomó el cargo de Presidenta de esta Asociación ¿Podría compartir con nosotros los objetivos que se ha marcado y los proyectos que prevé iniciar durante su duración en el cargo? 

Con sumo gusto los comparto con ustedes. Me propongo dinamizar las tareas de Alamys, una asociación que por sus objetivos y por el ámbito de acción iberoamericano, tiene un gran porvenir por delante. Tenemos una gran comunidad, con un gran conocimiento y quiero poner en marcha un plan de trabajo para que el intercambio de experiencias sea provechoso para sus socios. Estamos preparando la próxima asamblea de Alamys que tenga lugar en Santiago de Chile en este 2016 y la de 2017 que tendrá lugar, probablemente, en Barcelona.

entrevistacara

El pasado 8 de noviembre tuvo lugar en Lima la 29ª Asamblea General de la Asociación y el Congreso Anual que reunió a más de 200 directivos de los operadores más importantes de sistemas urbanos de Latinoamérica, España y Portugal, ¿cuál fueron las conclusiones más relevantes de este Congreso?

El Congreso Anual de Alamys se desarrolló sobre el tema central “Los Sistemas de Metro como ejes del desarrollo de las ciudades de América Latina”. Como siempre, el objetivo es compartir la experiencia que tenemos los asociados, para facilitar a operadores y administraciones la búsqueda de soluciones eficaces y su implementación en los sistemas y redes de transporte colectivo que lleven a un resultado de excelencia.

Tuvimos ocasión de escuchar las experiencias en proyectos ferroviarios de las ciudades de Lima, Panamá, Guadalajara (México) y Rio de Janeiro y comprobar que sus proyectos persiguen como finalidad última el desarrollo social de las ciudades, creando un impacto positivo en el entorno. Ello se traduce en una mejora de la calidad de vida de las personas. Como no siempre la solución ferroviaria es la más adecuada para asegurar la movilidad de los ciudadanos, las administraciones deben valorarla con un enfoque que tenga en cuenta los resultados económicos, sociales y ambientales, simultáneamente.

Todos coincidimos en la necesidad de lograr un sistema de transporte que ofrezca una adecuada integración modal, sin dejar de atender al tema crucial que es la integración tarifaria, una propuesta decisiva para que el ciudadano acceda a este servicio básico y a un precio adecuado que fomente su uso. La mejora de la intermodalidad, sin competencia entre los medios de transporte, con un sistema de transporte adecuado a las necesidades de cada ciudad, indudablemente redundará en la eficiencia del uso de los recursos públicos.

Una cuestión importante, sobre la que también siempre hay acuerdo en los congresos de Alamys es la necesidad de una autoridad única del transporte. Es un instrumento básico que aúne las funciones que desempeñan las administraciones responsables del transporte, cada una en el nivel de su competencia, lo que permite ordenar el sistema de transporte existente y planificar su futuro. En la mayoría de ciudades latinoamericanas aún no existe una autoridad competente que aglutine estas funciones y simplifique la toma de decisiones. Por tanto, desde la asociación Alamys, en la que tenemos autoridades de transporte y operadores privados y públicos que operan bajo la tutela de dichas autoridades, nos hemos propuesto analizar en los próximos meses cómo podemos trasladar a las administraciones públicas de las ciudades latinoamericanas la información necesaria para que apoyen la creación de autoridades del transporte para un sistema de transporte integrado, tanto a nivel tarifario como físico.

Uno de los muchos actos que tuvieron lugar durante el pasado Congreso Anual fue la firma de renovación del acuerdo de colaboración entre Alamys y Mafex, ¿Podría detallarnos el objetivo y actividades principales de este convenio? 

Aprovechando el encuentro que tuvo lugar en Lima, Mafex y Alamys renovaron su convenio de colaboración que está centrado en la promoción y participación de los eventos que cada una de las entidades organice y en la cooperación en tareas de formación cuando tengan lugar en España, así como facilitar a Mafex los contactos para acceder a las ofertas de colaboración con el sector de la industria que puedan lanzar los socios de Alamys.

Alamys cuenta, entre sus miembros principales, con los metros y subterráneos más importantes de Latinoamérica, Portugal y España; y entre los miembros adherentes con empresas ferroviarias líderes en sistemas de transporte ferroviario urbano, muchas de las cuales son también miembros de Mafex ¿cómo cree beneficiará el acuerdo de colaboración a los miembros de ambas asociaciones?

Mafex, como asociación que agrupa a la industria ferroviaria española, se puede beneficiar de los contactos que proporciona la red de Alamys y, también al revés, los socios de Alamys se pueden llegar a beneficiar de las constantes innovaciones que produce la industria ferroviaria española, una de los más dinámicas del mundo.

Enfocándonos ahora hacia la industria ferroviaria española, más del 35% de los metros y subterráneos de las principales ciudades del continente latinoamericano cuentan con tecnología española ¿cómo valora la contribución de nuestras empresas al desarrollo de los sistemas urbanos en ciudades como Santiago de Chile, Lima, México DF, Monterrey, Sao Paulo, Medellín o Panamá?

Como he indicado antes, el empuje de la industria ferroviaria española es muy importante y tiene un gran peso en el suministro de equipos en los sistemas ferroviarios de las ciudades de Latinoamérica. Por lo que sé, los responsables del transporte público de estas ciudades están muy satisfechos con los sistemas proporcionados por la industria española.

Las administraciones públicas de las grandes urbes latinoamericanas llevan años apostando por el desarrollo y modernización de sus sistemas ferroviarios como forma de mejorar el entorno urbano tanto a nivel social, como medioambiental, cultural y económico. De cara a 2016, ¿podría indicarnos cuáles son los proyectos más importantes que se llevarán a cabo?

Sería interminable hacer la lista, por lo que me voy a centrar en los que mi ciudad, Barcelona, va a poner en marcha en 2016. En la segunda quincena de febrero Barcelona inaugurará un ramal de la línea 9, de 19,7 km de longitud, en formato de metro automático, lo cual va a suponer un incremento del 20% de su red de Metro. El ramal une el aeropuerto de Barcelona, con estaciones en las dos terminales, T1 y T2, con la estación de Zona Universitaria (en el barrio de Pedralbes) de la línea 3. En el curso del trayecto habrá correspondencias con las líneas de metro 1, 5, 8 (FGC) y con Renfe en la estación del Prat de Llobregat. Una vez abierta al servicio este tramo, Barcelona va a ser la ciudad con la mayor red de metro totalmente automático de Europa. Como presidenta de TMB estoy muy orgullosa de ello.

Por último, para finalizar, ¿a qué retos podría decirnos que se enfrentan los operadores de metros y subterráneos de Latinoamérica, España y Portugal? Y, ¿cuál será el papel de Alamys en este sentido?

Los retos de los sistemas de metro siempre son los mismos: ganar pasaje –ahí está el objetivo de la UITP de doblar el número de pasajeros en 2025-, mejorar la calidad del servicio e incrementar la productividad del sistema. Además, los operadores de transporte público deben irse preparando para convertirse en operadores globales de movilidad en su ciudad. Este es el futuro.

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